¿Qué es un convenio de colaboración empresarial?

Cuando una empresa decide donar una cantidad de dinero a una entidad sin fines lucrativos con la finalidad de colaborar en la consecución de los fines de ésta; puede instrumentar esta donación a través de distintas figuras; con lo que se llevan a cabo convenios de colaboración. El convenio de colaboración empresarial es aquel por el cual las entidades beneficiarias del mecenazgo, a cambio de una ayuda económica para la realización de las actividades que efectúen en cumplimento del objeto o finalidad específica de la entidad; se comprometen por escrito a difundir la participación del colaborador en dichas actividades.

 

 

Si entramos en la fiscalidad de un convenio de colaboración entre empresa y asociación encontramos diferencias de comportamiento con relación a las partes.

Para las entidades sin fines lucrativos, estas ayudas recibidas a través de los convenios de colaboración empresarial se encuentran exentas del Impuesto sobre Sociedades.

Para la empresa colaboradora, las cantidades aportadas tienen la consideración de gasto deducible en el Impuesto sobre Sociedades.

¿Para qué sirve un
convenio de colaboración?

El convenio de colaboración mutua se utiliza para conseguir un fin común. Las partes, que pueden ser dos o más, no tienen interés patrimonial; sino que se trata de establecer una colaboración institucional para llevar a cabo una actuación en respuesta de objetivos compartidos. El objeto del convenio de colaboración no se traduce en prestaciones y contraprestaciones de las partes y no consiste en la financiación de un proyecto; sino en la realización del mismo.

De esta forma, todas las partes contribuyen al desarrollo del proyecto poniendo en común los datos, conocimientos y elementos personales y materiales con que cuenten.

¿Cómo elaborar convenios de colaboración?

Concesión de una ayuda económica, dineraria o en especie por parte de la entidad colaboradora. El convenio de colaboración deberá especificar el importe de la ayuda económica, así como el proyecto al que se destina dicha cantidad.

 

La entidad beneficiaria debe destinar la ayuda a la realización de las actividades con objeto de cumplir la finalidad específica de la entidad. Si esto no se cumple, no estaríamos hablando de convenios de colaboración administrativa.

 

Además, está en la obligación de difundir la participación de la entidad colaboradora por cualquier medio, como puede tratarse de la inclusión del logotipo de la empresa colaboradora o la cesión de espacios en las actividades desarrolladas por la entidad sin fines lucrativos.